URSARIA GRAN VIA

Ephemeral Action
Co-Author with Juan Pablo Torrealba as part of Gurmornin.
2011
Ursaria is an ephemeral action in Madrid Downtown, on the model/sculpture by architect Javier Ortega. The model commemorates the hundredth aniversary of Gran Vía and it was inaugurated on 2010.

The action seeks, in an unstable and playful way, to enhance the value of Gran Vía as one of most relevant urban challenges of Madrid’s 20th century. The scale and programmatic dimension of Gran Vía contributes to strengthen the metropolitan nature of the city of Madrid. It represents two sights of Madrid’s urban history, dynamizing the outdated medieval city layout and updating it to reach a shape such as the one of European capital cities.

By noticing the strictly pragmatism in which Gran Vía is sculpted, we decided to colonize it, remarking those big public spaces, which nowadays have been left behind by public administrations (on behalf of safety), which are the real substance of a street like this. We used a diverse iconography, on the first place, evoking this region formerly called ‘Ursaria’ on Roman ages (as found on López de Hoyos books), because it was populated by bears. We also used elements that represent the natural state of the city, away from what is strictly past or present.

The conditioning factors to invade the city with a festive atmosphere are avoided by the scale. Then, we crystallized these scenes with postcards; postcards of a city that could have existed, and that we now propose. The utilization of a public property such as the sculpture, the exaltation of the value and use of the public goods, without the destructive shade they want to impose on us

Postcards may be the memory, the record of an action that was left on its place to dissappear. Postcards may be this project’s tools, proposals and an attention call. They are, in short, a private media, confident of the experiences, which in this case, are imaginary.

Acción efímera en el centro de Madrid, en la escultura-maqueta del arquitecto Javier Ortega. La maqueta conmemora el Centenario de la Gran Vía y fue inaugurada en el año 2010.

La acción busca, de manera inestable y lúdica, poner en valor a la Gran Vía como una de las intervenciones urbanísticas más relevantes del Madrid del siglo xx, cuya escala y dimensión programática otorga a la ciudad el carácter de metrópolis cosmopolita. La Gran Vía representa dos momentos de la historia urbana de la ciudad, materializando el esfuerzo por dinamizar un trazado medieval para alcanzar características propias del resto de las capitales europeas.

Ante el estricto pragmatismo con el que se representa físicamente la Gran Vía, decidimos colonizarla, remarcando los grandes espacios públicos, hoy en día dejados a un lado por la administración en favor de la ‘seguridad ciudadana’, y razón última de la existencia de una calle como esta en particular, y de la ciudad en general. La iconografía que decidimos utilizar fue mixta, en primer lugar, evocando a esta región antes denominada en época romana ‘Ursaria’ (según los escritos de López de Hoyos), una región poblada por osos, que, de una manera un tanto simplificada, parecen pasar a formar parte del escudo de la ciudad. También utilizamos elementos que evocan un estado natural de la ciudad, alejado de lo estrictamente pasado o presente.

Los condicionantes para invadir la ciudad con un ambiente dinámico son eludidos mediante la escala, y posteriormente cristalizados mediante postales. Las postales de una ciudad que pudo ser, y que proponemos. La utilización de un bien público como la escultura, el ensalzamiento del valor y uso de lo público, sin el matiz destructivo que quieren imponer desde arriba.

Las postales podrían suponer el recuerdo, el registro de la acción que fue dejada en su lugar hasta desaparecer sin dejar rastro. Las postales pueden ser los instrumentos de proyecto, las propuestas y la llamada de atención. Son, en definitiva, un medio de difusión privado, confidente de las vivencias, en este caso, imaginarias

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